NordVPN es un proveedor de VPN que funciona de forma sencilla: te conectas a través de sus servidores y tu tráfico de Internet se encripta. Originalmente viene de Panamá (lo que para algunos es relevante por temas de privacidad y leyes) y tiene una reputación bastante sólida en el sector. Su punto fuerte es que funciona, tiene aplicaciones para casi cualquier dispositivo que uses, y las velocidades son razonables incluso en conexiones más lentas.
La gente que se suscribe a NordVPN suele buscar privacidad básica en Internet, acceder a contenido geográficamente limitado, o simplemente no quiere que el proveedor de Internet vea todo lo que hace. También está el tema de las redes WiFi públicas, donde un VPN es bastante útil. El servicio no es el más barato del mercado, pero tampoco es el más caro, y los planes de larga duración ofrecen descuentos importantes.
Una cosa que hay que saber: el VPN no te hace invisible del todo ni es una herramienta mágica de seguridad. Si usas servicios en línea con tu nombre real, un VPN no cambia eso. Pero sí hace que sea más difícil rastrear tu actividad a través de tu conexión. Para la mayoría de usuarios europeos, es suficiente.